Cómo hacer un videobook de actor que realmente consiga castings

Si hay algo que cambiaría si tuviera que empezar de nuevo, sería hacer un buen videobook mucho antes.
Cuando volví a la interpretación después de tantos años, tenía fotografías profesionales y muchas ganas de trabajar, pero me di cuenta enseguida de que eso ya no era suficiente. En casi todos los castings querían ver cómo interpretaba antes incluso de plantearse llamarme. Ahí entendí que el videobook se había convertido en una de las herramientas más importantes para cualquier actor.
Con el tiempo he ido aprendiendo qué funciona y qué no. También he cometido errores. He tenido escenas que pensaba que eran perfectas y luego me he dado cuenta de que no mostraban realmente cómo actúo. Poco a poco he ido sustituyendo material hasta tener un videobook que siento que me representa mucho mejor.
Si estás empezando, espero que mi experiencia te ayude a ahorrar tiempo y, sobre todo, algunos de esos errores.
1. Un videobook no es un cortometraje
Creo que este fue uno de los primeros conceptos que tuve que cambiar.
Al principio pensaba que un videobook tenía que impresionar por la edición, la música o los efectos. Hoy pienso exactamente lo contrario. Lo único que debe llamar la atención es tu interpretación.
Un director de casting no está buscando un director de fotografía. Está buscando un actor.
Por eso, cada vez que veo una escena para incluir en mi videobook, me hago una pregunta muy sencilla:
¿Si quitara toda la música y todos los efectos, seguiría funcionando la escena?
Si la respuesta es sí, probablemente merece la pena incluirla.
2. Enseña quién eres como actor
Durante un tiempo tuve la tentación de poner todas las escenas que iba haciendo. Al final entendí que más no significa mejor.
Prefiero un videobook corto con tres escenas potentes que uno de diez minutos donde aparecen momentos que no aportan nada.
Cuando selecciono material intento buscar escenas donde realmente pueda verse cómo trabajo, donde exista un conflicto, una emoción o un cambio durante la interpretación.
Yo intentaría que el videobook mostrara:
- Tus registros más fuertes.
- Escenas donde tengas texto.
- Momentos donde seas el centro de la acción.
- Interpretaciones que te representen hoy.
No tengas miedo de eliminar escenas antiguas si ya no muestran el nivel en el que estás ahora.
3. La calidad importa… pero no tanto como crees
Claro que todos queremos un videobook grabado con una producción espectacular. Pero la realidad es que muchos actores empezamos con el material que tenemos.
Mi primer objetivo nunca fue tener el videobook perfecto. Fue tener un videobook.
Después, cada nuevo rodaje me permitió ir sustituyendo escenas y mejorándolo poco a poco. De hecho, sigo haciéndolo cada vez que termino un proyecto del que me siento especialmente orgullosa.
Es mucho mejor tener un videobook que evoluciona contigo que esperar años a tener el material perfecto.
4. Actualízalo con frecuencia
Esto es algo que intento hacer siempre.
Cada vez que termino un rodaje vuelvo a ver mi videobook con ojos críticos. Muchas veces descubro que una escena nueva representa mucho mejor quién soy como actriz que otra que llevaba años utilizando.
No hace falta cambiarlo constantemente, pero sí revisarlo de vez en cuando.
Yo suelo preguntarme:
- ¿Este videobook refleja realmente cómo actúo hoy?
- ¿Hay alguna escena nueva que sea mejor que una antigua?
- ¿Estoy enseñando los personajes que quiero interpretar?
A veces un pequeño cambio marca una gran diferencia.
5. Menos es más
Creo que uno de los mejores consejos que me dieron fue este.
Los directores de casting ven decenas de videobooks cada semana. No necesitan ver toda tu carrera. Necesitan saber, en muy poco tiempo, si puedes interpretar el personaje que están buscando.
Por eso prefiero dejar al espectador con ganas de ver más que hacer un videobook demasiado largo.
Si una escena no aporta, simplemente la elimino.
6. Piensa en el tipo de personajes que quieres conseguir
Esto también lo aprendí con el tiempo.
No todas las escenas sirven para todos los actores. Tu videobook debería ayudarte a conseguir los personajes que realmente quieres interpretar.
En mi caso, intento que refleje personajes con los que me siento identificada y que forman parte del tipo de papeles para los que normalmente me llaman: madres, mujeres elegantes, profesionales, personajes con fuerza emocional o con cierta autoridad.
Eso no significa cerrarte puertas. Significa facilitar que un director de casting imagine dónde puedes encajar.
7. Nunca dejes de mejorarlo
Para mí, un videobook nunca está terminado.
Cada rodaje es una oportunidad para sustituir una escena, mejorar otra o descubrir un registro nuevo que no sabía que tenía.
Si miro el videobook que tenía cuando volví a actuar y lo comparo con el actual, la diferencia es enorme. No solo porque haya mejores imágenes, sino porque hoy tengo mucha más experiencia y eso también se nota delante de la cámara.
Por eso no te obsesiones con hacerlo perfecto desde el principio.
Hazlo lo mejor que puedas hoy.
Y deja que crezca contigo.
Al final, tu videobook cuenta una historia. No solo la de los personajes que has interpretado, sino también la de tu evolución como actor.
Cuando veo el mío, no solo recuerdo los proyectos en los que he trabajado. También veo todo lo que he aprendido desde que decidí volver a hacer lo que más me gusta
Aquí os dejo el mio siempre en contante evolución
