Las Crónicas del Cuidador: Comidas

Hello again everyone, esto se va animando lo sé. Empecé un poco dark pero poco a poco os iré dando pinceladas de luz para que no os vayáis al otro lado. Ya llevamos varias semanas de crónicas y hemos pasado muchas cosas juntos. Me he puesto seria (era necesario), os he hablado desde el corazón (a lo mejor más de la cuenta) y os he intentado poco a poco explicar mi vida como una cuidadora. Lo repito siempre, no es fácil, no siempre es gracioso, es muy duro, pero hay ciertas cosas que me lo tomo con mucho humor porque realmente son very funny. Hoy os quiero hablar de las comidas (uff hablar de comida me cuesta ya que llevo varios meses de régimen) espero que tengáis hambre….

Antes de empezar los que me conocen bien saben que soy nula en la cocina, jamás me ha gustado cocinar, no se me da bien y mi relación con la comida siempre ha sido un love and hate relationship así que, partiendo de esa base, las comidas en mi casa, siendo cuidadora o no siempre han sido un poco desastre y ahora más que no tengo a mi pequeña que era la única que medio controlaba los menús. Mira que voy guardando recetas que encuentro por tik tok o IG, pero hago eso, las guardo jajaja en rara ocasión llego hacer alguna.

Bueno a lo que vamos, las comidas cuando eres cuidadora, igual que cuando eres mama es tu responsabilidad de pensar en diferentes menús para la familia, que sean saludables, variados y que les gusten a todos. jajajajaja parece una tarea fácil (me imagino que para muchas personas que les encanta cocinar lo es para mí es un drama). Pero, obviando a mi hijo (que va por libre) quedamos mi madre y yo y esto puede parecer más fácil, cocinar para solo 2 personas, pero y si tu madre tiene demencia y sus gustos van cambiando no lo es tanto. Os explico..

Mi madre nunca ha sido de mucho comer, siempre le ha gustado como a mi picar y comer variado, nos gusta más el picoteo que sentarnos en frente de un plato enorme de comida. Mi madre fue una muy buena cocinera siempre cocinada variado y todo le quedaba muy rico (me imagino que la comida de las mamas siempre es la mejor (bueno menos en el caso de mis hijos jajajajajaj)). Lo único que mi madre no le ha gustado es la leche y la nata (hasta ahora que no se acuerda de nada se acuerda que eso no le gusta). Sus gustos han cambiado, siempre le gustaba comer y cenar con un vinito pero ya lleva tiempo que el vino es muy fuerte para ella, ahora es la cervecita, si señoras y señores si no le pongo la cervecita NO COME.. dice que el agua para los peces y se niega a comer jajajaja..

Por otro lado parece que las personas mayores (o solo mi madre) pierden un poco el gusto y toda la comida la encuentra sosa. Así que tengo que añadir o mucha sal (mal para la tensión así que no lo hago), ketchup, salsa de soja, o cualquier otra salsa que tenga por ahí (más picante mejor), así que da igual lo que la de para comer tiene que llevar salsa. También tengo que darle comida muy suave o que no tenga que masticar mucho. Lo más gracioso de todo es que cada vez que come algo (casi siempre la doy lo mismo) dice «Qué rico, esto jamás lo había probado» (cuando está comiendo por ejemplo un plátano) jajajajaja.

Además de lo anterior lo que da más miedo es que ya no se la puede dar un cuchillo (la tenemos que cortar todo), te pregunta siempre ¿Esto qué es? (hablando de un tenedor o vaso), ¿Cómo se come esto?, ¿Esto lo como con las manos?, ¿Esto se bebe?… Así todo y si te descuidas como el otro día que la deje con una taza de gazpacho, su plato de comida y su vaso de cerveza y me levanto un momento a la cocina a por algo. Cuando volví había echado el gazpacho en el plato de comida y la cerveza la echó de su vaso a la taza. Y ya he aprendido no darla un plato que tenga dibujitos, la di un plato de plástico que tenía con la imagen de Bob Esponja y veo que empieza a separar la comida a un lado y la pregunto ¿Por qué separas la comida? y dice «Es que a ese no me lo quiero comer»…En fin….

Y todo esto da igual porque nunca tiene hambre sus palabras favoritas son «Tengo más sed que hambre» ya la he dicho que eso es lo que la pondré en su lapida.

«Aquí descansa Carmen la mujer que tenía más sed que hambre»